Brunch
Brunch en familia: consejos para salir con niños
El brunch es uno de los mejores planes para hacer en familia: horario flexible, platos que gustan a todos y ambiente relajado. Te damos ideas para que salga redondo.
Por qué el brunch es ideal con niños
Salir a comer con niños puede ser un reto. Los horarios de las comidas tradicionales, sobre todo en España, no siempre encajan con los de los más pequeños, y las cartas de muchos restaurantes no tienen demasiadas opciones que les gusten. El brunch resuelve buena parte de estos problemas. Se hace a media mañana, cuando los niños ya han tenido tiempo de despertarse del todo pero aún no están cansados; tiene platos dulces que casi todos los niños adoran, como tortitas o gofres; y el ambiente suele ser informal, sin la rigidez de una comida de mantel.
Además, el brunch se adapta a todas las edades. Los bebés y los niños pequeños pueden picar de lo que hay en la mesa, los más mayores pueden elegir su propio plato, y los adultos pueden disfrutar de una comida completa sin sentir que la comida gira en torno a los niños.

Elegir bien la hora
La hora es probablemente el factor más importante. Con niños pequeños, lo ideal es no esperar a que tengan mucha hambre: un niño hambriento y cansado es la receta segura para una comida complicada. Muchas familias prefieren ir a primera hora de la media mañana, antes de que se llenen los locales, o elegir sitios donde el brunch se sirva todo el día para poder adaptarse al ritmo de los niños sin prisas.
Si vais en fin de semana, conviene reservar o llegar temprano. La media mañana del sábado y el domingo es la hora punta en los locales de brunch, y una espera larga en la puerta con niños pequeños no es el mejor comienzo.
Qué platos gustan a los niños
Los platos dulces son la apuesta segura. Casi ningún niño se resiste a unas tortitas con chocolate, un gofre con nata o un croissant relleno. Pero conviene equilibrar con algo salado, sobre todo si el brunch sustituye a la comida. Estas son algunas opciones que suelen funcionar:
- Tortitas y gofres clásicos: con la salsa que más les guste, chocolate, dulce de leche o miel. Mejor versiones sencillas que las muy cargadas de toppings.
- Croissants: solos, con crema de cacao o con jamón y queso. Fáciles de comer con las manos.
- Sándwiches sencillos: el clásico de jamón y queso fundido gusta a casi todos.
- Huevos revueltos: suaves, fáciles de masticar y nutritivos.
- Fruta y yogur: una opción fresca para compensar tanto dulce.
Compartir, la mejor estrategia
Con niños pequeños, pedir un plato entero para cada uno no siempre tiene sentido: muchas veces comen poco o se cansan a mitad. Una buena estrategia es pedir varios platos al centro y dejar que cada uno pruebe un poco de todo. Así los niños descubren sabores nuevos sin presión, y nada se desperdicia. Un gofre, unas tortitas y un par de platos salados para compartir pueden alimentar a una familia de cuatro con niños pequeños.
Qué llevar en la bolsa
Un poco de preparación hace que todo sea más fácil. Estas son algunas cosas que muchas familias llevan siempre cuando salen a comer con niños pequeños:
- Algo para entretener: un cuaderno para colorear, un libro pequeño o un juguete silencioso ayudan en los ratos de espera.
- Toallitas y un babero: las tortitas con chocolate y los gofres con nata son deliciosos, pero manchan.
- Un tentempié de emergencia: por si la comida tarda un poco más de lo previsto.
- Una muda de repuesto: para los más pequeños, nunca sobra.
Alergias e intolerancias
Si tu hijo tiene alguna alergia o intolerancia alimentaria, avisa al personal antes de pedir. En un brunch hay muchos ingredientes habituales que conviene vigilar: huevo, leche, gluten, frutos secos o cacao están presentes en buena parte de los platos. Los restaurantes están obligados a informar sobre los alérgenos de sus platos, así que no dudes en preguntar.
Y después del brunch, un paseo
Una de las ventajas del brunch es que deja toda la tarde libre, y con niños eso es un regalo. Después de comer, un paseo al aire libre ayuda a que los pequeños gasten energía. Si estás en la zona de Plaça Espanya, tienes opciones muy cerca: el parque de Joan Miró, a pocos pasos, con zonas de juego; la subida a Montjuïc por las escaleras mecánicas junto al Palau Nacional, con vistas de toda la ciudad; o la terraza de Las Arenas, desde donde se ve la plaza desde lo alto.
Consejos según la edad
Bebés. Con los más pequeños, lo más importante es el horario: mejor encajar el brunch entre siestas y tomas. Muchos padres aprovechan para que el bebé pruebe texturas suaves de la mesa, como el aguacate, el plátano o los huevos revueltos, siempre según su etapa de alimentación.
De dos a cinco años. Es la edad de la curiosidad y de la poca paciencia. Platos que se comen con las manos, raciones pequeñas y algo de entretenimiento en la mesa son la clave. Compartir es casi obligatorio.
De seis a diez años. Ya pueden elegir su propio plato y suelen disfrutar mucho del momento. Es una buena edad para dejarles decidir entre dulce y salado y para que prueben cosas nuevas, como un bagel o un gofre salado.
Adolescentes. El brunch suele encantarles: platos generosos, estética cuidada y horario compatible con levantarse tarde. Un buen plan para compartir sin prisas en familia.
Celebrar en familia
El brunch también es una buena opción para celebraciones familiares: cumpleaños, reuniones con abuelos o una visita especial. Frente a una comida larga, es más relajado, gusta a todas las generaciones y termina a tiempo para aprovechar la tarde.
Brunch en familia en La Choza
En La Choza el brunch se sirve todo el día, de 8:00 a 23:00, así que puedes venir a la hora que mejor os vaya sin estar pendiente de un horario. En la carta de brunch hay muchas opciones que gustan a los niños: tortitas y gofres clásicos con la salsa que elijan, croissants desde 2,10 €, el sándwich Bikini de jamón dulce y queso gouda fundido, con patatas chips, o tostadas francesas con sirope. Y tenemos la información de alérgenos de todos los platos. Estamos en la Gran Via 300, a cinco minutos de Plaça Espanya; en fin de semana te recomendamos reservar.
En resumen
- El brunch es un plan ideal con niños por su horario flexible y sus platos dulces.
- Ve temprano o elige un sitio con brunch todo el día.
- Equilibra el dulce con algo salado y algo de fruta.
- Compartir platos al centro evita desperdicios y ayuda a probar de todo.
- Avisa siempre de alergias antes de pedir.