Gran Via de les Corts Catalanes 300, Barcelona Todos los días de 8:00 a 23:00 Open every day from 8:00 to 23:00 Obert cada dia de 8:00 a 23:00

Provoleta en Barcelona

Nuestra provoleta cuesta 8,70 € y lleva queso provolone, tomate cherry y albahaca. Llega caliente, se comparte en el centro de la mesa y la puedes pedir a cualquier hora entre las 8:00 y las 23:00, en la Gran Via 300.

  • Precio 8,70 €
  • Sección Tapas para picar
  • Reservas 933 25 19 49

¿Qué es exactamente una provoleta?

Es una rodaja gruesa de queso provolone que se calienta hasta que el interior se vuelve cremoso y los bordes se tuestan. No lleva masa, ni rebozado, ni pan debajo: es queso y poco más. En Argentina forma parte del ritual del asado, donde suele llegar a la mesa como primer bocado mientras la carne termina de hacerse. El provolone es un queso de tradición italiana, y la provoleta es una de esas recetas que cuentan bien la influencia de la inmigración italiana en la cocina del Río de la Plata.

En nuestra carta de comida aparece dentro de las tapas, con un acabado propio: tomate cherry y albahaca por encima. El tomate le aporta un punto ácido y la albahaca, frescor; los dos equilibran un queso que, solo, puede resultar intenso después de dos o tres bocados.

Cómo se come para que no se enfríe

La provoleta tiene un enemigo: el tiempo. En cuanto baja la temperatura, el queso se vuelve firme y pierde esa textura elástica que la hace especial. Por eso conviene seguir tres reglas sencillas:

  • Atácala nada más llegar. Si estáis esperando a que salgan otros platos, empezad igual. Es la tapa que menos aguanta.
  • Corta desde el borde. La parte exterior está más tostada y la del centro, más fundida. Cortar porciones de fuera hacia dentro reparte las dos texturas entre todos.
  • Acompáñala con algo neutro. El pan de coca cristal con tomate, a 4,00 €, funciona muy bien para recoger el queso, y unas verduras a la plancha, a 5,50 €, limpian el paladar entre bocado y bocado.

Una provoleta da para dos o tres personas como aperitivo. Si sois cuatro o más, pedid dos: compartir una sola entre seis suele acabar con la última porción fría y sin dueño.

¿Con qué compartirla? Tres mesas con precio

La provoleta brilla más cuando no está sola. Estas son las combinaciones que mejor funcionan con otros platos argentinos de la carta, con los precios exactos para que sepas qué vas a pagar:

PlatoQué aportaPrecio
ProvoletaQueso fundido, cherry y albahaca8,70 €
Empanada (cualquier sabor)Masa crujiente y relleno jugoso3,15 €
Entraña de ternera con chimichurriCarne a la plancha y salsa ácida6,60 €
Pan de coca cristal con tomateBase para el queso4,00 €
Patatas provenzalAjo y perejil, para picar5,00 €

Para dos, a la argentina. Una provoleta, cuatro empanadas de sabores distintos y una entraña con chimichurri de tapa: 27,90 € en total. Queso, masa y carne en la misma ronda, que es justo lo que se espera de un picoteo de parrilla.

Para cuatro, sin quedarse cortos. Dos provoletas, ocho empanadas, dos entrañas con chimichurri y un pan de coca con tomate: 59,80 €. Si después vais a pedir principales, con la mitad de las empanadas basta.

Para uno con hambre. La provoleta como entrante y, de segundo, la entraña de 300 gramos con ensalada y patatas fritas, a 20,50 €. Es la secuencia clásica del asado: primero el queso, luego la carne.

Provoleta y chimichurri: ¿se mezclan?

En muchas parrillas argentinas la provoleta se termina con orégano o con una cucharada de chimichurri. Nuestra versión ya lleva tomate y albahaca, así que el chimichurri no forma parte de la receta. Lo que sí funciona es tenerlo cerca: si pedís la entraña con chimichurri de la sección de tapas, mojar un trozo de queso en la salsa es casi inevitable. Si quieres saber de qué está hecha esta salsa y por qué combina tan bien con lo graso, lo explicamos en qué es el chimichurri.

Antes de qué principal tiene más sentido

La provoleta llena más de lo que parece, porque el queso fundido es denso. Pensando en lo que viene después, estas son nuestras recomendaciones:

  • Antes de una carne a la plancha. Es su pareja natural. Puedes seguir con la entraña a la plancha o con el entrecot de 300 g en cualquiera de sus cinco versiones.
  • Antes de una hamburguesa. Funciona, pero elige una receta sin provolone para no repetir. La hamburguesa doble, con edam y cheddar, cambia de queso y de registro.
  • Antes de una milanesa. Aquí mejor compartirla entre más gente. Una milanesa ya es un plato contundente, y las coberturas gratinadas suman más queso.
  • Antes de una pizza. Solo si sois muchos. Queso fundido seguido de queso fundido es mucho queso para una sola persona.

Si te gusta el provolone, búscalo aquí también

El provolone aparece en otros platos de la casa, y conocerlos ayuda a no repetir en la misma comida o, al revés, a buscarlo a propósito:

  • Milanesa Calafate: provolone, tomate seco, rúcula y reducción de albahaca, 19,65 €.
  • Milanesa 3 Quesos: mozzarella gratinada, roquefort y provolone, 19,65 €.
  • Hamburguesa Gaucha: provolone, tomate, cebolla cocida y chimichurri, 14,75 €.
  • Hamburguesa Nápoles: provolone, tomate seco, rúcula y reducción de albahaca, 14,75 €.
  • Bocadillo Tucumano: bistec de ternera, provolone, bacon y pimiento rojo asado, 9,85 €.
  • Super Omelette Senna: edam, roquefort y provolone, 8,80 €, en la carta de brunch.

¿A qué hora apetece una provoleta?

Como la cocina no cierra en todo el día, la provoleta no tiene franja fija. A media tarde, con una bebida, es un tentempié salado que sustituye a la merienda dulce. A la hora de cenar abre una mesa de tapas para compartir. Y si vienes en grupo a celebrar algo, es de los platos que mejor funcionan en el centro de la mesa. Lo único que no te recomendamos es pedirla para llevar si vas a tardar en comerla: el queso fundido no viaja bien y llega endurecido.

¿En qué se distingue de un queso fundido?

La duda es habitual entre quienes la prueban por primera vez. Un queso fundido de cazuela, como el que se sirve en otras cocinas, se derrite por completo y se come con pan o con nachos, casi como una salsa. La provoleta, en cambio, mantiene la forma de la rodaja: por fuera tiene una capa tostada que se puede cortar con cuchillo, y por dentro está blanda y se estira al separarla. Esa doble textura es la gracia del plato. Por eso no conviene removerla ni trocearla entera de golpe; mejor ir cortando a medida que se come, como si fuera una pequeña tarta salada.

Alérgenos y lo que conviene saber

La provoleta es, básicamente, un plato de queso, así que contiene leche. En la receta de la carta no figura carne ni pescado, pero si sigues una dieta concreta o tienes cualquier alergia, pregúntanos antes de pedir: tenemos la información de alérgenos de todos los platos y te confirmamos los ingredientes en el momento. Lo mismo si quieres pedirla sin tomate o sin albahaca; dínoslo al hacer el pedido.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta la provoleta en La Choza?

8,70 €, con IVA incluido. Lleva queso provolone, tomate cherry y albahaca, y está en la sección de tapas de la carta.

¿Para cuántas personas es una provoleta?

Como aperitivo, para dos o tres personas. En mesas de cuatro o más es mejor pedir dos para que nadie se quede con la porción fría.

¿Se puede pedir la provoleta por la mañana?

Sí. La carta completa está disponible todos los días de 8:00 a 23:00, sin cerrar a mediodía.

¿Qué pedir después de la provoleta?

Lo más clásico es seguir con una carne a la plancha, como la entraña de 300 gramos o el entrecot. Con empanadas y entraña de tapa se convierte en un picoteo completo.

¿Puedo consultar los alérgenos de la provoleta?

Sí. Tenemos la información de alérgenos de todos los platos. Avísanos de cualquier alergia o intolerancia antes de pedir y te decimos qué contiene.

¿Unas provoletas para empezar? Te guardamos mesa.

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